Adoptar un perro guía: una experiencia inolvidable

Xato, con 3 meses, posa con su chaleco de perro guía:
03.11.2020

Diana y Paco son voluntarios de Fundación ONCE desde abril de 2020. Poco antes de esa fecha, alguien muy especial cambió su vida: Xato, un cachorro de labrador, de tres meses, que adoptaron de la Fundación ONCE del Perro Guía. En este post, conocemos su historia. 

Diana y Paco son profesores de inglés. Un día, fueron a Getafe a dar un curso, y una alumna entró a clase con el perro guía que tenía adoptado. Inmediatamente les llamó la atención, y pensaron que es algo que podrían hacer.  

Presentaron la solicitud en septiembre. Un formulario de más de 5 páginas, en las que preguntan cómo es la unidad familiar, si hay niños, mascotas… El objetivo del periodo de adopción, que comprende el primer año de vida del perro, es iniciar su socialización, exponer al animal a todos los entornos posibles. Por eso, la Fundación ONCE del Perro Guía busca personas “movidas”, que puedan llevar al perro allá donde ellos van (entre otros criterios). 

La buena noticia llegó en marzo: Xato iría a vivir con Diana y Paco. Desde entonces, la experiencia ha sido buenísima. Tienen un supervisor, Miguel: “es un hombre encantador”, dice Diana.  Hay que hacer un mínimo de entrenamiento, aunque no profesional. El perro tiene que obedecer comandos, como no comer de su plato hasta que recibe la orden, obedecer al silbato, etc. También, de vez en cuando, hay que ir a la escuela de perros guía en Boadilla del Monte (Madrid) a tomar alguna clase: “cualquier persona a la que le gusten los animales lo va a disfrutar, porque aprendes una manera diferente de relacionarte con un perro”, explica Diana. 

El día a día con Xato “es un show”, nos cuenta, “allá donde va es la estrella”. Cuando lo llevan a alguna clase de inglés, pueden olvidarse de tener la atención de los alumnos. Todo el mundo le dice cosas y, algunos, no se aguantan las ganas de acariciarle. “Cuando Xato está trabajando lleva una chaqueta identificativa y no se le puede tocar. Lo explicamos y la gente lo entiende. También hay muchas personas que ya lo saben, y nada más le dicen lo bonito que es”. También se les han acercado personas ciegas o familiares, porque tener un perro guía les ha cambiado la vida.  

A la hora de entrar en establecimientos, en la mayoría ya saben que los perros guía siempre están permitidos. No obstante, hay algunos lugares donde las personas de seguridad no lo tienen claro. Diana y Paco, tienen una misión: cuando detectan uno de estos lugares, no dudan en ir, para contribuir así a su sensibilización. 

En enero, llegará el momento de que Xato pase a acompañar a un usuario o usuaria, y se despida de su familia de adopción. “¿Cómo lo lleváis?”, le preguntamos a Diana. “Me imagino que es como cuando los hijos se van a la universidad. Te quedas triste porque acaba una etapa, pero sabes que el perro va a estar perfectamente, que va a continuar con su progresión y que va a cambiar la vida de una persona con discapacidad visual. Estoy segura de que quien lo reciba lo va a adorar”.  

Diana anima a todo el mundo a lanzarse a esta experiencia, y a no temer el momento de la despedida. “Estos perros se crían solos”, dice entre risas. “Es increíble el carácter que tienen, todo es positivo”. Tanto, que en marzo de 2021 repetirán la experiencia y recibirán un nuevo cachorro.  

La historia de Xato, Diana y Paco, es un bonito ejemplo de que contribuir a la sensibilización social es una experiencia transformadora para todos.  

¿Quieres conocer al protagonista de esta historia? Mira a continuación la galeria de fotos de Xato, desde que era cachorro hasta ahora.

 

 

 

 

  • Xato de 3 meses entre flores
  • Xato descansando en su cama
  • Xato con 10 meses posa con su chaleco en un parque