LAS PERSONAS A LAS QUE LLEGAMOS

28.04.2020

Bajo el nombre de “beneficiario o beneficiaria” y “usuario o usuaria” agrupamos a las personas que reciben el apoyo de nuestra comunidad de voluntariado. Este término agrupa realidades y personas diversas. Cada una de las personas que reciben la acción voluntaria es distinta, como lo es también el apoyo que recibe.

A veces, por las circunstancias de la actividad, no tenemos oportunidad de conocer cada una de esas historias que hacen únicos a nuestros usuarios y usuarias, que también forman parte de nuestra comunidad. En ocasiones, tampoco llegamos a saber bien el impacto que puede llegar a tener “nuestro granito de arena”. En esta noticia, vamos a conocer los testimonios de dos de estas personas.

Ana es la Jefa de Farmacia del Hospital Gregorio Marañón en Madrid. Desde que empezó el Estado de Alarma, nuestros voluntarios han colaborado, en más de 50 ocasiones, repartiendo medicamentos y material sanitario a pacientes crónicos. Ana nos dice que los voluntarios” han sido como luz; sin conocerlos, han pasado a formar parte del equipo”. Dice que su ayuda ha sido fundamental en la reorganización de su equipo, especialmente gracias a su flexibilidad y rapidez, ya que no estaba siendo posible dar respuesta a todos los pacientes.  “Vuestro apoyo tiene un valor incalculable, no hubiéramos podido hacer lo que hemos hecho sin vosotros”.

Faustino y su mujer son un matrimonio de edad avanzada. Tienen fibromialgia y no pueden salir de su casa. Un voluntario/a les apoya una o dos veces a la semana para hacer la compra. “Todo lo que diga es poco, no tengo palabras ni adjetivos suficientes para agradecer esto”, dice Faustino. Valora cada paso que da la persona voluntaria que se acerca hasta su casa. Por motivos de seguridad, apenas se ven, pero Faustino aprecia las palabras que intercambian desde el portal, lo bien que dejan las bolsas con la compra, los tickets, cómo se organizan… lo califica como “exquisito”. Cuando le preguntamos a Faustino qué mensaje le gustaría dar a los voluntarios y voluntarias, se emociona y se le quiebra la voz: “mi mujer y yo estamos aquí solos, y el hecho de que personas que no nos conocen vengan a ayudarnos es una maravilla, merecen todo nuestro respeto. No hay forma de valorar esta ayuda”.

Desde la Unidad de Voluntariado de Fundación ONCE, promovemos la conformación de una comunidad, de un tejido de soporte donde todos y todas podamos crecer en igualdad de oportunidades. Nuestros beneficiarios y beneficiarias, usuarios y usuarias, son parte de esta comunidad y dan sentido a nuestra acción. En nombre de todos, les damos nuestra mejor acogida. Estamos ahí para ellos y para mostrar cómo, unidos, podemos hacer grandes cosas.