Testimonios de acompañamiento individual: un paso más allá como voluntari@ (II)

09.06.2020

Hace unos días, compartíamos el testimonio de Elisa , una voluntaria de Fundación ONCE que, todos los días de mayo, ha acompañado a un chico con discapacidad en su casa mientras su madre trabaja. Como Elisa, Juan y Álvaro son voluntarios de Fundación ONCE que hacen acompañamiento individual, un voluntariado diferente que puede cambiar la vida de la persona acompañada, de su familia, y de la persona voluntaria. Vamos a conocer sus historias. 

Como para la mayoría de nosotr@s, Juan ha tenido que adaptarse a varios cambios en los últimos meses. Durante las primeras semanas, se daba cuenta de cómo nos hemos tenido que adaptar a nuevas herramientas para seguir adelante con nuestras rutinas. En estas semanas, Juan pensó también en las dificultades que esto podría suponer para una persona con discapacidad. Decidió que tenía que hacer algo, y se hizo voluntario de Fundación ONCE. 

“El día que conocí a S. me di cuenta de lo pequeño que podemos ser ante las personas con discapacidad. Al llegar a su casa, mi mascarilla me ayudaba a ocultar mis miedos. Pero cuando lo conocí, sus azules ojos me tranquilizaron, su mirada me dijo que todo iba a salir bien. Y así fue, me relajé, y empecé a conocerle y entrar en su mundo.

Dos días a la semana me encuentro con él. No es importante que tenga o no formación y experiencia en este ámbito, porque él me ha enseñado que lo que hagamos juntos le va a gustar. Participa en todo lo que le propongo, lo hace siempre con buen humor, con una sonrisa y un sí muy contundente, y a veces, como nos ocurre a todos alguna vez, con algún bostezo porque la propuesta no era tan interesante como esperaba.

Cada día, os aseguro, el que aprende soy yo. Nunca había participado en programas de voluntariado. Y el hacerlo, y conocer a S., me ha hecho sentir que hay muchas más cosas importantes e interesantes en su mundo que en el mío. Gracias S., y gracias Fundación ONCE”.

Álvaro decidió ocupar sus tardes libres como voluntario de Fundación ONCE. Él trabaja para el colectivo de personas con discapacidad desde el ámbito jurídico, en proyectos internacionales y de Derechos Humanos. Este voluntariado le ha dado la oportunidad de vivir directamente el día a día de una persona con discapacidad.  Decidió iniciarlo porque se dio cuenta de cómo algunas personas necesitaban un apoyo extra para continuar con sus rutinas, tan importantes para ellos y sus familias.

El joven al que ha acompañado tiene varias discapacidades y el cierre de los centros educativos ha tenido un gran impacto para él, al no tener acceso a ocio o medidas de alivio ante el cambio y la incertidumbre. Gracias a Álvaro, tres días en semana ha disfrutado de la compañía de un nuevo amigo con el que salir, jugar y hacer sus tareas. Su familia ha disfrutado de tiempo libre y de la tranquilidad de ver que su hijo está mejor. “Es muy necesario que Fundación ONCE siga prestando este servicio, sobre todo a jóvenes y niños”, dice Álvaro. 

Juan y Álvaro nos muestran la cara amable en periodos de dificultad. Ellos, con su acción voluntaria, han logrado que dos familias lo tengan un poco más fácil. Ellos nos inspiran para seguir impulsando este proyecto, en el que tod@s tengamos igualdad de oportunidades. Muchas gracias, Juan y Álvaro.